
Hola a tod@s.
Este pasado fin de semana las hordas de la
AJJRR (fuimos otra vez el club con más participantes) volvieron a ponerse en marcha para invadir nuevos torneos y en esta ocasión yo también me apunté. Y ya tenía ganas que desde Enero (
Torneo Atalaya Vigía) que no podía ir a un torneo de warhammer (¡¡hasta me perdí el WarReus!!), así que preparé a mis vampirines para sacarlos de paseo, primera parada del fin de semana el torneo
Carpe Victis MMX en Mora d´Ebre.
El sábado amaneció con niebla, cosa que no impidió que los 8 generales de la
AJJRR llegáramos con tiempo de sobras al teatro donde se organizó el torneo. El de Mora es un torneo que no se suele perder los miembros de la
AJJRR, así que conocemos a todos los compañeros de
La Baronía (el club organizador del torneo). Este año seriamos 22 participantes en el torneo (coincidir con el ETC de Madrid ha sido lo que ha restado participantes a los torneos que se hacían este fin de semana), la mayoría de ellos viejos conocidos de Mora y Lleida, excepto un jugador que venía de Flix y cuatro que venían de Villa Real.
A las 10 h anunciaron los primeros emparejamientos y mis vampiros se prepararon para la batalla y la verdad es que se portaron muy bien durante todo el torneo, estas fueron sus andanzas por Mora.
En la primera partida me tocó contra los
Hombres Bestia de Ivan Muñoz (miembro de la Baronía). El ejército de Ivan lo componían varias unidades grandes de infantería (Gors, Ungors), además de los imprescindibles carros y un par de unidades de centigors, no incluía ninguna unidad de minotauros o los nuevos monstruos, lo que me beneficiaba pues solo podía destruir a mis espectros con el hechicero de nivel 1 o si me lanzaba hacia sus bloques de infantería.
La partida me fue de maravilla, mi superioridad en la fase de magia que me permitió “inflar” mis unidades de esqueletos y necrófagos y el terror de mis espectros decantaron la balanza a mi favor. Las bestias fallaron la mayoría de chequeos de miedo cuando fueron a cargar y eso me permitió cargar a mi con mis tumularios donde más me interesó, mientras mis espectros daban buena cuenta de los carros, centigors y manadas que intentaban flanquear mi lado izquierdo. La potencia de mis unidades y el miedo hicieron que ganara los combates con sus bloques de infantería, lo que me dio la victoria. Masacre a mi favor.
En la segunda partida me tocó contra
Imperio de Ángel Boix. Y otra vez un ejército que me beneficiaba porque solo incluía un mago de nivel 2 creo y no tenía altar, con lo cual mis espectros tenían vía libre para cazar a su tanque de vapor, el resto de su ejército lo componían una unidad grande de espadachines, una de caballería, un héroe en hipogrifo, dos cañones, un salvas, dos unidades de herreruelos, una de arcabuceros y un par de sacerdotes.
Ángel usó una táctica defensiva quedándose en su zona de despliegue y ralentizando mi avance con los herreruelos. Por mi parte moví todo hacia delante y en cuanto vi al tanque de vapor una unidad de espectros se lanzó a por él, la verdad es que desplegué mal pues mis tumularios, los puse en el centro del campo de batalla para romper su línea por allí, pero él estaba muy atrás y tardaron mucho en entrar en combate, mientras que si los hubiera desplegado por el flanco izquierdo podría haber entrado en combate contra sus caballeros e incluso haber apoyado a los espectros, pero lo hecho hecho está. Mis espectros del flanco derecho y los lobos dieron buena cuenta de un cañón y del salvas, mientras que en el centro mis tumularios y esqueletos acababan con una de herreruelos y los arcabuceros, en el flanco izquierdo mis necrófagos fueron vapuleados por el hipogrifo y los caballeros, el tanque de vapor después de 6 turnos cayó ante los espectros. Al final fue Victoria Marginal a mi favor, por 6 puntos no fue Decisiva, cachis si los tumularios hubieran luchado contra los caballeros y el grifo seguramente hubiera conseguido los puntos que me faltaron.
En esta ronda ocurrió la anécdota de la jornada cuando una partida entre
No Muertos y
Guerreros del Caos acabó en el turno 1. El jugador del Caos lanzó el hechizo del portal contra la unidad de tumularios (con general, porta tumulario y otro vampiro) y este entró, después en la tirada sacó un doble 6 con lo que la unidad desapareció del campo de batalla, lo que hizo que el jugador No Muerto se rindiera. Casi nada unos 1000 puntos destruidos en una tirada.

Después de tanta batalla tocaba el merecido descanso, y como ya va siendo habitual los del club preparamos nuestra comida de hermandad. Pedimos prestadas un par de mesas sin escenografía, sacamos las bebidas de la nevera del Slann y a comer los bocatas y el contenido de los tapers que traíamos de casa (estamos en crisis así que tenemos que ahorrar jejeje). Después del suculento banquete (no olvidaré jamás el sabor “especial” del lambrusco negro que compró el Slann), comentar como había ido la jornada, estirar un poco las piernas y de echar unas cuantas fotos, nos dieron a conocer los últimos emparejamientos del día, ánimo solo faltaba una.
Y mi último rival fue Pablo Bort y sus
Orcos y Goblins, no si ese día no me podía quejar de los emparejamientos. El ejército de Pablo estaba encaminado al cuerpo a cuerpo: gigante, unidad de orcos negros, unidad de orcos, dos unidades de goblins nocturnos, dos de globlins en lobo, una de trolls, un chaman de nivel 1 (espectros, espectros, espectros), porta de batalla, general tocho y héroe también tocho. Vamos que la partida iba a ser piños en el centro del campo de batalla.
Y así fue, Pablo movió todo su ejército hacia delante, con algún problema por la masificación de tropas (el puñetero gigante no había forma de que pasara entre las unidades por culpa de la animosidad de estas), mientras que yo hacía lo propio, todo para delante con espectros y zombies flanqueando a mis tumularios, necrófagos y esqueletos. Avancé hacia delante incluso sabiendo que sus unidades de goblins soltarían a los fanáticos, pero mi ventaja en magia hizo que las bajas fueran recuperadas con facilidad. La partida estuvo muy igualada hasta que en el 4º turno su gigante que me había cargado por el flanco a mis tumularios huyó vilmente y se fue a estrellar contra los zombies (me parece que es la primera vez que les veo matar algo que cueste más de 50 puntos), después de aquello mis tumularios dieron rienda suelta a sus instintos asesinos (bueno más bien el porta y el general) y acabaron con los orcos negros (aunque perdí por el camino al porta por un hachazo en toda la cabeza, malditos 6 y el golpe letal), haciendo huir de paso a la otra unidad de orcos. Mientras mis espectros daban guerra contra sus trolls y los necrófagos y esqueletos comían goblins. Al final Victoria Decisiba a mi favor, que otra vez por poco,12 puntos, no fue Masacre (maldito porta, ¿por que me abandonaste?).
Esas fueron las partidas, de las que no me puedo quejar ya que me fueron de maravilla. El torneo en sí estuvo muy bien y todos nos lo pasamos en grande durante la jornada warhammera, como Mephisto que volvió a conseguir hacer dos masacres a favor con sus Ogros, todo un logro.
En la entrega de premios el
Campeón Absoluto del torneo fue Menchen y sus
Skaven (en concreto sus dos abominaciones que dieron estopa a diestro y siniestro, ¡¡menudos bichos!!), en el resto de premios hubo un par de sorpresas que nadie se esperaba, en concreto los premios a
Ejército Mejor Pintado y el de
Mejor General. El primero
Ejército Mejor Pintado lo consiguió Xonas (miembro de la AJJRR) y sus
Elfos Silvanos, por fin el “pincel seco” y el “dipping” son reconocidos en el mundo de la pintura jejeje. En cuanto al segundo
Mejor General el premio fue a parar a las manos de ¡MI!, sí por una vez mis
Condes Vampiros dejaron de recibir mamporros para darlos ellos, algo que se agradece, a ver cuanto me dura.
Si queréis más información sobre el torneo o las actividades que realiza
La Baronía aquí podéis acceder a su foro. Y eso fue todo por el momento, pues al día siguiente nos esperaba otro torneo esta vez en Lleida, aunque lo sucedido en aquella jornada lo contaré en el próximo artículo, un saludo.